Los comienzos
Todo empezó en comunidad, no solo. Con mi hermana Rossana, Javier Hernández y más tarde William "Dino" Torres, formamos Iyawó — "recién nacido" en yoruba, porque sentíamos que estábamos en un proceso de crecimiento constante que nunca termina. Yo tocaba guitarra, cantaba, hacía los arreglos y escribía varias de las letras; Rossana era la voz principal y también escribió canciones — incluyendo "La Calle", sobre el Río Piedras que nos vio nacer como grupo. Javier llevaba la percusión y las promociones; Dino se unió después en el bajo.
En esos mismos años cofundé la primera cooperativa de cantautores de Puerto Rico — diez producciones discográficas, años de tarima. Ahí aprendí, otra vez, que componer no es un acto solitario.